A Eli le regalaron sus amigas por su 40 cumpleaños una sesión fotográfica en exterior. El que no ha posado para un fotógrafo en una de estas sesiones, no sabe lo difícil que puede resultar hacer las poses que tiene planeado hacer el fotógrafo. Eli sin embargo, con la naturalidad que la caracteriza, captó muy bien mis indicaciones y nos salió una sesión muy compensada y natural.

Eli se fue soltando a medida que avanzaba la sesión, y fue adquiriendo la soltura y la profesionalidad que un fotógrafo necesita para sentirse cómodo en una sesión en exterior, donde puede controlar pocas cosas. Nos quedó una sesión muy bonita y equilibrada.

El cambio de vestuario fue cómodo y le da a la sesión un estilo mas profesional y dinámico.



